Jueves, 1 de octubre de 2026
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Primer día del bebé: cuidados esenciales durante las primeras 24 horas

Las primeras 24 horas de un recién nacido son importantes para mantenerlo caliente, iniciar la alimentación, favorecer el contacto con sus padres y vigilar cualquier señal de alerta. Estas son algunas recomendaciones básicas para el primer día del bebé.

Primer día del bebé: cuidados esenciales durante las primeras 24 horas

El primer día de vida de un bebé es un período de adaptación en el que necesita calor, alimentación, contacto cercano y vigilancia.

Aunque la mayoría de los recién nacidos sanos pasan estas primeras horas junto a su madre, cada bebé puede requerir cuidados diferentes según el tipo de parto, su peso, edad gestacional y condición de salud.



CONTACTO PIEL CON PIEL DESDE EL INICIO

La Organización Mundial de la Salud recomienda favorecer el contacto piel con piel entre la madre y el recién nacido tan pronto como sea posible cuando ambos se encuentran clínicamente estables.

Este contacto ayuda al bebé a mantener su temperatura corporal y también favorece el inicio de la lactancia.

El bebé debe mantenerse seco y abrigado para evitar la pérdida de calor durante sus primeras horas.

INICIAR LA LACTANCIA TEMPRANO

Cuando la madre y el bebé están en condiciones de hacerlo, la OMS recomienda iniciar la lactancia durante la primera hora después del nacimiento.

El calostro, que es la primera leche producida por la madre, contiene nutrientes y componentes protectores importantes para el recién nacido.

La alimentación debe realizarse siguiendo las señales del bebé y las indicaciones del personal de salud.

Si existen dificultades para amamantar o una condición médica especial, es importante recibir orientación profesional antes de hacer cambios en la alimentación.

EVITAR EL BAÑO INMEDIATO

En un recién nacido sano y a término, la OMS recomienda retrasar el primer baño aproximadamente 24 horas después del nacimiento.

Durante ese tiempo es más importante mantener al bebé limpio, seco y con una temperatura adecuada.

Bañarlo demasiado pronto puede favorecer la pérdida de calor.

CUIDAR EL CORDÓN UMBILICAL

El cordón umbilical debe mantenerse limpio y seco.

No se recomienda aplicar remedios caseros, aceites, polvos u otras sustancias sin indicación médica.

Siempre conviene lavarse bien las manos antes de tocar el área del ombligo.

Si aparece enrojecimiento que se extiende alrededor del ombligo, secreción con mal olor o sangrado persistente, debe consultarse a un profesional de salud.

DORMIR SIEMPRE BOCA ARRIBA

Para dormir, el bebé debe colocarse boca arriba sobre una superficie firme, plana y nivelada.

La zona de sueño debe mantenerse libre de almohadas, protectores acolchados, juguetes, cojines y otros objetos blandos.

El bebé puede dormir en la misma habitación que sus padres, pero en una superficie de descanso separada y segura, como una cuna o moisés adecuado.

HIGIENE Y VISITAS

Durante los primeros días es importante que cualquier persona que vaya a tocar al bebé se lave correctamente las manos.

También es recomendable evitar el contacto cercano con personas que presenten fiebre, tos, gripe u otros síntomas de enfermedad.

No es necesario llenar al bebé de productos o perfumes. Su piel es delicada y generalmente requiere cuidados simples.

OBSERVAR CÓMO RESPIRA Y SE ALIMENTA

Durante las primeras 24 horas el personal de salud debe valorar aspectos como la respiración, temperatura, color, actividad y capacidad para alimentarse.

También se realizan o programan medidas preventivas según el país y la situación clínica, como vitamina K, vacunas y otras evaluaciones del recién nacido.

Los padres deben seguir las indicaciones dadas por el hospital o pediatra antes del alta.

SEÑALES DE ALERTA EN EL PRIMER DÍA

Hay situaciones que requieren valoración médica rápida.

Se debe buscar atención si el recién nacido:

  • Tiene dificultad para respirar.
  • No quiere alimentarse o presenta problemas importantes para succionar.
  • Está demasiado dormido, débil o tiene poca actividad.
  • Presenta fiebre o se siente anormalmente frío.
  • Tiene convulsiones.
  • Presenta coloración azulada.
  • Desarrolla ictericia o color amarillo durante las primeras 24 horas de vida.

Ante cualquiera de estas señales, no se recomienda esperar a que el problema desaparezca por sí solo.

EL PRIMER DÍA DEBE SER TRANQUILO Y VIGILADO

Durante las primeras horas no se necesitan rutinas complicadas.

Lo principal es mantener al bebé caliente, alimentado, seguro y acompañado, mientras se observa que respire y responda con normalidad.

Los bebés prematuros, con bajo peso al nacer o que presentaron complicaciones durante el parto pueden necesitar cuidados adicionales y seguimiento más estrecho.

Las recomendaciones generales no sustituyen las instrucciones del pediatra o del equipo médico que atendió el nacimiento.

Fuentes de orientación: Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud y recomendaciones de sueño seguro de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

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